jueves, 19 de junio de 2014

Donna angelica vs. donna diavola

Me gustaría recuperar el buen hábito de comentar por aquí los libros que van pasando por mis manos. Para la ocasión he querido reservar un libro al que, por diversos motivos, le tenía muchas ganas: Donna angelica vs. Donna diavola, de la escritora Elena Montagud, publicada por Tombooktu.

Se trata de una antología de relatos cortos, de temática dispar aunque todos ubicados de manera más o menos clara en el género de terror, y que cuyos textos tienen un hilo vertebrador  que los une: la confrontación entre bien y el mar personificada en la figura de la mujer. Esto fue lo primero que me llamó la atención tanto como lector, como autor. Esa dicotomía tan inherente a la psique humana es algo que me fascina e intriga. Si además dicha confrontación se enfoca desde la figura de la mujer, donde esos laberintos emocionales son, a veces, mucho más retorcidos y ricos en matices; la obra ya cuenta con una buena base para ganarme.

El resultado es más que satisfactorio. Aunque no en todos, la dualidad queda patente en muchos de los relatos y, lo que es más importante, domina el tono general de la obra. La única pega es, a mi modo de ver, cierta desigualdad en la calidad de los textos. No me he encontrado con ninguno que me disguste, ni mucho menos. Pero sí he apreciado una diferencia sustancial entre los que en mi opinión son los mejores y los relatos más flojos de la colección.

Veámoslos un poco más en detalle, sin desvelar nada de la trama:

Otredad abre de forma muy contundente la antología. Toda una declaración de intenciones. Un drama sórdido donde las escasas llamas de esperanza que luchan por brillar en el seno de una familia se apagan a duros golpes de realidad. Muy conseguido el monólogo interior del niño. Un muy buen comienzo.

Credibile est illi numen inesse loco es el titulo del segundo relato en el que el nivel se mantiene, incluso sube unos cuantos quilates (acabo de pensar que el nivel literario podría medirse en quilates, y me gusta). La sala de cine como escenario, una peli de terror de fondo y una extraña mujer en el centro del bucle. Relato extraño y atrayente que vive del suspense y exige al lector alguna que otra lectura entre líneas para extraerle todo el jugo a la fruta.

En Números me pareció que la autora aflojaba un poco la tremenda presa con la que somete al lector gracias a dos primeros asaltos que dejan sin aire y con ganas de más. Es un relato escrito con solvencia. La historia promete en las primeras páginas, pero se desdibuja y atropella en los dos tercios restantes. Me dio la sensación de que había prisa por poner el punto final. La trama tiene mucha miga; tanta que creo que merece una extensión mayor para aprovecharla al máximo.

Carta a un padre de Valencia me parece una hermosa rareza dentro de la antología. Aparentemente puede ser el relato que más desentona con el resto del conjunto. Sin embargo, es una pieza que engarza a la perfección con el resto, aporta heterogeneidad y profundidad al todo. Un buen ejercicio de estilo donde se puede apreciar el talento de la autora para adaptar su discurso y su forma en función del relato.

La inocente parricida es el relato que menos me ha gustado. Bastante plano. No llega a cautivarme como lector, no me sumerjo en su historia. Transcurre ante mis ojos como un cuento, pero sin el estremecimiento final que merece.

Tampoco me entusiasmó El reverso de la palabras. Aunque muy superior al relato que le precede, volví a encontrar en él una historia que merecía un poco más de reposo y una mayor extensión. La idea inicial es buena, así como el desenlace. Se pierde quizá un poco por el camino.

El ángel mudo es la perla de la colección. La antología ya merece la pena solo por estar incluido este texto. Se intuye que se trata de un relato más maduro que otros. La autora se presenta mucho más segura en su estilo, con una voz más personal y depurada. Su trama es brutal, subyuga y te hace volar horrorizado sobre las páginas. Un gran relato.

No esperaba encontrarme con un texto como La chica de los ojos grises a modo de colofón. Un relato mucho más largo que el resto y en el que Elena Montagud quiere volcar todo lo que tiene. Mi impresión es que no le hace ningún favor estar situado detrás de El ángel mudo. Sin embargo, y analizado sin tener en cuenta el zarandeo emocional de aquel, La chica de los ojos grises viene a plasmar la suma de todo leído hasta el momento. En él vemos todos los ingredientes que, relato a relato, Elena a ido incorporando a su puchero de horrores. Hay romanticismo, belleza, miedos, sangre, muerte, drama... Quizás le pesa un poco el ritmo denso en el nudo, pero lo solventa bien con un desenlace que remonta y vuelve a dejar el listón alto.

En definitiva, me ha parecido una buena antología a la que solo debilitan un par de eslabones sensiblemente inferiores al resto. Por otra parte, los destellos de talento: La chica de los ojos grises, Carta a un padre de ValenciaCredibile est illi numen inesse loco y, sobre todo, Otredad y El ángel mudo son más que suficientes para hacernos olvidar esos puntos flacos y darnos cuenta de que estamos ante una autora con una voz personal, que promete muchas y largas horas de buena literatura.


Título: Donna angelicata vs. Donna diavola

Autora: Elena Montagud

Nº de páginas: 176

ISBN: 9788415747352

Editorial: Tombooktu



C.