jueves, 30 de octubre de 2014

Un buen año

Estamos acercándonos al final del 2014, y creo que es conveniente detenerme un momento, echar la vista atrás y contemplar la estela de buenas noticias que ha dejado tras de sí este año; un buen año. Obviamente, no todo ha sido bueno (o todo lo bueno que esperaba) pero qué duda cabe de que todos ellos han sido pasos hacia delante, que me han hecho crecer y aprender en muchos sentidos.

En enero salía a la venta Hasta siempre, princesas, la primera antología en la que, además de participar con un relato, me puse a los mandos como coordinador. Fue un trabajo largo y duro, durante el cual colaboré, conocí y entablé amistad con muy buenos grandes autores. Se trata, además, de algo así como el legado que dejó la web, ya extinta, "Cultura Hache". Tanto esfuerzo dio sus frutos, y entre todos obtuvimos una antología sólida, que hacía honor a la idea que tenía en la cabeza: hacerle justicia a la figura de la mujer, tan olvidada y marginada a lo largo de la historia. Una lástima que la situación actual de la editorial que decidió publicarla (así como el escaso trabajo de promoción) hayan llevado a Hasta siempre, princesas a un olvido rápido e injusto, por la calidad del contenido como por la cuidada edición. Espero tener pronto noticias, poder hacerme con unos cuantos ejemplares y distribuirlos, aunque sea de manera simbólica, entre los que habéis mostrado interés por ella. Una de cal y otra de arena. Un pequeño gran chasco, es cierto, pero que no puedo permitir que empañe el hecho de que pudimos ver materializado un proyecto al que le tenía tanto cariño.

A comienzos del verano llegaba Relicario para insomnes (Saco de Huesos), y esto sí que fue un subidón total: mi primera obra en solitario publicada en papel. Una colección de relatos con la que quería presentarme como autor a cualquier par de ojos interesados en mis fantasías. Relicario tuvo, y está teniendo, muy buena acogida. Las reseñas (que podéis consultar aquí) han sido muy positivas, así como los comentarios que me han hecho llegar lectores, amigos y compañeros. La antología sigue a la venta (aunque la tirada empieza a agotarse). Podéis comprarla online en la web de la editorial. O, como han hecho muchos lectores, otra opción es que os pongáis en contacto directamente conmigo (por facebook o twitter, o directamente por el blog), si queréis un ejemplar dedicado y firmado.

Por si esto no fuera poco, Espina de Cristo, uno de los relatos que aparecen en Relicario para insomnes (y que vio la luz un año antes, en la antología Calabazas en el trastero: supersticiones) se coló como finalista en la categoría de Mejor Relato Nacional en los Premios Nocte, cuyo fallo se conocerá este viernes, 31 de octubre. El tópico está ahí, y aunque ganarlo sería una alegría enorme, estar entre los finalistas ya es todo un espaldarazo, una muestra de algo debo estar haciendo bien.
Además, esta semana también he sabido que este mismo relato, Espina de Cristo, quedó en segunda posición en los Premios Nosferatu (coordinados por OcioZero). Por lo que se ha convertido, de largo, en mi relato más reconocido hasta la fecha.

Pero el plato fuerte aún está por llegar. En diciembre, Dissident Tales editorial publicará mi primera novela, Telaraña. Una obra que ambienté en Simetría, ciudad ficticia de la que ya os he hablado otras veces y que me inspiró para dar ese salto, tan temible, que supone pasar del relato a la novela. Os podéis imaginar la ilusión que me hace haber encontrado una editorial dispuesta a apostar por una novela en la que me volqué, dar con personas tan ilusionadas con el proyecto como tú mismo. Un auténtico placer, y otro pasito más en esta carrera de fondo.
Hablaré y hablaremos largo y tendido de la ciudad, de la novela y de todo el universo de Simetría en futuras entradas. De momento, si queréis ir abriendo boca y familiarizándoos con la ciudad, os dejo el enlace a la web oficial de Simetría. Aquí podréis ver lo que ya hay escrito sobre la isla decadente, y también todo lo que está por venir que, os lo aseguro, es mucho y muy bueno.

Esto es lo que me ha dado el 2014 en la faceta escritoril. Espero que el 2015 también dé para una entrada tan larga. Gracias a todos los que me apoyáis. Sois indispensables.

Hasta el siguiente desmayo, seguid soñando. Y permaneced atentos a Simetría.


C.

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