sábado, 25 de mayo de 2013

«El ojo en la cerradura», mi primera publicación en solitario

Cosas de la vida... De pequeño, me abrigaba bajo la sábana mientras mi padre me contaba cuentos. Luego, cuando aún andaba ensayando las letras en aquellos cuadernos de ejercicios en los que, lápiz en mano había que unir los puntos para formar la A, yo cogía un puñado de folios y dibujaba. Cada folio era una escena, una fotografía: en el primero, mis dedos torpes trazaban una montaña. En el segundo, un castillo. Llegado el tercero se podía observar que el puente levadizo había bajado, y que de la gigantesca puerta emergía una figura con una capa; un vampiro. Y la historia continuaba, hoja a hoja, hasta su pueril desenlace. Entonces cogía todos esos dibujos, los ordenaba e iba a enseñárselos a mi padre. Como un director de cine que, sirviéndose del storyboard, le enseña su idea a una jauría de productores dubitativos; del mismo modo yo contaba mis cuentos. O los chapurreaba, porque tampoco estoy muy seguro de que por aquel entonces estuviera muy ducho en el habla.

Para mí aquello era lo normal. Como normal era, ya en 6º de E.G.B esperar con ansia que la profe de lengua nos mandara cada viernes los deberes del fin de semana. Y es que la señorita Pilar nos hacía escribir cuentos, y cada semana sobre una temática. Lo que para muchos era un suplicio, para mí (y algún que otro amigo, tan enamorado del cuento como yo) era una oportunidad única; la ocasión para demostrar las cosas tan chulas que había en mi cabeza. Mi registro era más bien escaso, casi siempre adaptaciones de las series y películas marcaban mi infancia: mi propia versión de Indiana Jones o Dick Tracy. Las más disparatadas historias, desde una invasión de plátanos extraterrestres hasta las andanzas de una pareja de ratones detectives llenaban mis horas. 

Y entonces esa cosa extraña, que para ti es la vida y para los demás un extraño pasatiempo, se convirtió en vocación. 

Se agudizó en la adolescencia, claro, cuando uno se ve a sí mismo protagonista de todas las canciones, cuando cada día es un videoclip, cada ocaso un fundido a negro, y cada amor, la chica de tus sueños. Y vino internet, y encontrar a gente reunida en foros que, (¡sorpresa!) también contaban cuentos. Y los enseñaban, y los analizaban, los criticaban y los aplaudían. En ese momento saboreas un suspiro agridulce, un alivio amargo que no sabes bien cómo tomarte, pues te das cuenta de que no estás solo. Que hay muchos como tú, con libretas de física y química llenas de párrafos inconclusos, pinitos de historias que nunca se contarán. Te percatas de que hay más gente que hay gente que, a esa edad, no está loca por salir a las tascas y comprarse una moto. Hay muchos como tú y, ay, he ahí la amargura: no eres único. Tus videoclips, tus canciones protagonizadas, que creías tan únicas, las han vivido y soñado mil amantes antes que tú. La literaturas y su ejercito de musas es como esa vecina con la que sueñas, y que al crecer sabes que ha pasado por las manos de medio barrio. 

Comienzas a abrirte paso. A leer (siempre leer) y escribir (siempre escribir) cada estupidez que te cruza. Superas el escollo del miedo al qué dirán; muestras tus escritos y, oye, no disgustan del todo.Incluso alguno recibe piropos que nunca imaginaste. Y eso te retroalimenta, y sigues leyendo, y sigues escribiendo (en mi caso, casi siempre relatos). Y conoces una página de concursos, y te cuelas en una publicación, y te lees por primera vez impreso, y solo vez erratas. Me cago en la puta; al siguiente lo voy a hacer mejor. Te esfuerzas, lees, escribes. Otra publicación, las erratas siguen (siempre están) pero estás más contento. 

Esa es mi carrera, escribiendo desde que recuerdo, publicando cosillas desde el 2008. Siempre relatos. De modo que pensaba que, antes de abarcar empresas mayores (novelas), lo más lógico era que mi primera publicación en solitario fuera una antología de relatos. 

Pues no.

MICROrrelatos, que no es lo mismo. Porque la literatura, como su prima hermana, la suerte, es muy, muy caprichosa. Y las dos han querido que mi primera publicación en solitario sea una antología de microrrelatos que escribía por afición, sin ninguna pretensión más que el divertimento de contar mucho en poco. No había ambición en torno a esos micros. Pero Darío Vilas (gran Darío, mi ángel de la guarda en este mundo de letras) me dijo: oye, ¿por qué no se los enseñas a Santiago Eximeno? Bingo.
Un tiento, una editorial, un acierto. Un dardo, una diana. Ni queriéndolo, macho. Y encima micros, que no son fáciles de colocar... Lo dicho, ni habiéndolo planificado hubiera salido tan bien.

Todo esto para deciros que pronto saldrá «El ojo en la cerradura», editada por Ediciones del Cruciforme. Saldrá en formato electrónico ( Epub, Mobi, Pdf). Y en ella reúno una buena colección de brochazos de terror, fantasía y realismo mágico, que es donde más cómodo me encuentro.
Escribiré otra entrada para daros más detalles, mientras tanto, y si os interesa, podéis visitar la página de la editorial para haceros una idea.


Así que no os fiéis (y os hablo a vosotros, a cualquier que tenga un sueño) de esa amante de la que estás colado desde niño. No os fiéis aunque se vaya de copas con el primero que le guiña el ojo. No hagáis como yo, no desesperéis. No le deis la espalda, seguid dedicándole poemas e insomnios, porque un día llegará. No por donde la esperabas, puede que no entre por la puerta principal y lo haga por la trasero, o puede que se cuele por la ventana. El caso es que llegará, por donde sea, pero llegará. 

Este es mi primer paso, por eso quería compartirlo con vosotros abriendo un poco de mi vida.

Y recalco lo de "primer", porque habrá un segundo, y espero que un tercero, y un cuarto...

Pero eso os lo contaré en otra entrada.


Hasta entonces, seguid soñando.





C.

17 comentarios:

  1. Ains... No sabes lo mucho que me ha emocionado esta entrada, como no tengo época moñas de por sí... ¡Un abrazo, Jose Luis!!! ¡Enhorabuena por la publicación!

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  2. ¡Enhorabuena, Jose Luis!

    Me ha encantado el modo en el que has contado esta gran noticia. Decir que me alegro es quedarme corta. Sé que será la primera publicación en solitario de muchas.

    Un besazo, medio tocayo. ;))

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  3. Bueno, mi enhorabuena la debes dar por supuesta. De todos modos, ¡felicidades! :D

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  4. Le daré las gracias a Darío, porque este libro de ficción mínima ha sido para mí, como editor, un regalo :)

    En breve saldrá en Ediciones del Cruciforme, estoy muy contento de haber tenido la oportunidad de publicarlo.

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  5. Gracias a tod@s, por el apoyo y el cariño. Cuando uno se rodea de buena gente, todo es mucho más fácil. Cada uno de vosotros y todos los que en algún momento, me han animado a seguir escribiendo, tenéis parte de "culpa" de este primer paso. Espero que sean muchos más, y poder compartirlos con todos vosotros.

    Santiago, el placer es mío, no lo dudes. Publicar con tu editorial -cuando tú, precisamente, has sido uno de los autores de los que más he aprendido en esto de la ficción mínima- es lo mejor que le podía ocurrir a la antología. No se me ocurre un destino más apropiado.

    Gracias por la confianza.

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  6. Has convertido en palabras los sueños y las esperanzas de todos los que estamos enamorados de las letras... Felicidades por tu publicación, y muchos éxitos futuros, que seguro llegarán, porque tienes el don de atrapar con cada relato que escribes y,eso, es casi magia. Un abrazo!

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    1. Uf, María. Me sacas los colores de tal manera que no sé qué contestar. Con ser una pizca de todo lo que dices, ya me conformo.

      Gracias infinitas por tanto apoyo.

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  7. Pues muchísimas enhorabuenísimas. Este tiene que ser un momento emocionantísimo, disfrútalo al máximo y a por más. Cuando seas famoso podré decir que compartí un poquito contigo.

    Saludos intensos de un ingenuo admirador.

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    1. Muchas gracias, señor Mrando. Me abruma usted. Permítame que le lleve la contraria si digo que no le tengo como a un admirador, sino como a un buen colega de letras.

      Dé por recíproco ese intenso saludo, y llévese de propina un fuerte abrazo.

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  8. Qué agradable es leer sobre los inicios, el germen de todo escritor. Me has retraído a la adolescencia, y de eso hace muuuucho tiempo :-)
    Mucha suerte en tu camino, y ¡enhorabuena!

    Te leo ;-)
    Misne

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    1. Muchas gracias, Misne, espero merecer la pena :D

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  9. Enhorabuena compañero.
    Emotivas tus palabras, en las que más de uno nos hemos visto reflejados.
    Te deseo lo mejor para "El ojo en la cerradura", y para la siguiente antología, y para la novela...

    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, compañero. Os mantendré informados ; )

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  10. Respuestas
    1. Millones de gracias, Miguel. Ya me dirás qué te pareció.

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